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Publicado Marzo 2026

Inspiración Tupper «vuelta al cole y a la oficina»

Seguro que muchos de vosotros sois de los que, con la vuelta a la rutina, os marcáis buenos propósitos al estilo de año nuevo. Si el del tupper rico y saludable para la oficina o para los más pequeños está en vuestra checklist venimos a echaros un cable. ¡Apunten!

Si no queréis desplazaros con tropocientos recipientes es conveniente, en primer lugar, invertir en un buen sistema de transporte y conservación de los alimentos. Ganaréis en logística y os ahorrareis algún dolor de estómago. Recordad que es importante transportar los alimentos de forma hermética y a poder ser sin cambios bruscos de temperatura. Si podéis, evitad los recipientes de plástico, puesto que muchos dejan residuo en los alimentos y por supuesto… ¡contaminan una barbaridad!  Cada vez hay más propuestas de tuppers realizados con materiales respetuosos con el medio ambiente. Dedicadle un rato a curiosear, que vale la pena.

Para la oficina

Dicho esto, vamos al lío. Todos sabemos que la clave de una buena alimentación radica en el equilibrio. Sin entrar en necesidades especiales lo ideal es que el 50% del plato lo conformen vegetales, el 30% hidratos de carbono y el 20% las proteínas. Si tenéis esto en cuenta es mucho más fácil conformar menús sanos y equilibrados. ¿Cómo lograrlo sin perder la cordura ni pasarse horas en la cocina?

Propuesta número 1: Déjate seducir por los Buddha bowls, de estos que están tan de moda en pinterest e instagram, y que inunden tu tupper. Este tipo de elaboraciones conforman un plato único completo y muy nutritivo. Los Buddha Bowl reciben este nombre por su forma abultada que recuerda a la barriga de Buda, tal y como explica Sara de Recetas&Co. La gracia radica en rebosar el bol, en este caso el tupper,  con ingredientes y elaboraciones sanas.  En su origen se trata de un tipo de elaboración propia de la cocina vegetariana, pero si quieres incorporar carne o pescado puedes hacerlo teniendo en cuenta que sea cocinada con una técnica saludable. Solo debes recordar las proporciones del equilibrio y preparar cada día tu Buddha Bowl portátil.

Foto del blog de Sara de Recetas&Co.

Propuesta número 2: Nutre la nevera con alimentos frescos que puedas consumir en crudo: verduras tipo zanahorias, tomates, lechuga, cebolla, etc. Introduce también en tu dieta los brotes y germinados: son una fuente brutal de antioxidantes y vitaminas y son muy poco calóricos. Son muy recomendables también por su fácil digestión y rápida absorción. Vamos, ¡un ingrediente ganador!

Propuesta número 3: Dedica un ratillo del fin de semana a cocinar los “básicos”. Te ahorrará mucho tiempo y te va a permitir variar los ingredientes cada día. Cocer grano como el arroz, el mijo o la quinoa y legumbres como garbanzos o lentejas y guardarlas de forma correcta en la nevera os permitirá introducirlas en el tupper el día que más os apetezca. El Batch Cooking de Being Biotiful te ayudará con tu plan semanal.  

Propuesta número 4: ¿Salsas o aderezas? Hagas lo que hagas, es más sano si lo has elaborado tu. Acompañar tu Buddha-tupper con un poco de alegría encapsulada en un tupper más pequeño es un buen antídoto para una mañana ajetreada. Os propongo el Dukkah, una mezcla de especies egipcias que descubrí gracias a Elka de Lalakitchen. Os enlazo su blog con la receta aquí (os recomiendo la receta de todo el plato porque es fenomenal, también para el tupper!) En cuanto a salsas, os propongo esta muhammara estilo Ivana Rosario de Mylittlethings.

¿Queréis ideas concretas? Os confieso mis favoritos probados y aprobados para la vida tupper:

De Lucía Gómez, de Cocinando el Cambio, este Buddah Bowl de berenjena y garbanzos con salsa tamarindo.

Otro platazo de Elka, digno de llevar a cualquier parte es este Mashkool de arroz.

Foto del blog de Elka Mocker de Lalakitchen.

Recreos mañaneros y meriendas

El tan socorrido bocadillo nos ha alimentado a muchas generaciones pero la propuesta del tupper con algo más variado coge carrerilla a la vuelta de la escuela. ¿Por qué? En algunos casos porque el estrés mañanero se nos atraganta y los niños salen de casa con un vaso de leche y un par de galletas en el estómago. El tupper del recreo o el de la merienda también es interesante para influir en su educación alimentaria y acostumbrarlos a tomar tentempiés sanos para llegar bien al almuerzo y la cena.

Aquí van algunas ideas

  1. ¡Fruta! Lavada y listo. Es preferible que la coman entera, pero si va a ser a disgusto se la podemos cortar a trozos. No os volváis muy locos con la variedad: la fruta mejor que sea de temporada que variada.
  2. ¿Verduras? ¡Claro! Unos tomates cherry o unas zanahorias no son tampoco mala opción para media mañana.
  3. Frutos secos como las nueces, las almendras o las avellanas. Que sean crudas o tostadas pero que no sean ni fritas ni saladas.
  4. Tostas de maíz o de arroz, picos o tostaditas integrales. Si además les ponemos un poco de hummus o de paté integral redondeamos la mañana o la tarde.
  5. Y…¿Unas galletitas? No hay nada de malo en unas galletas o un bizcocho casero, hechas a conciencia. Si os animáis aquí va una receta de un pan de plátano coco y nueces de Gina Estapé. DELICIOSO.

    Foto del blog de Gina Estapé de My Healthy bites.

En este artículo el nutricionista de Mi dieta cojea, Aitor Sanchez (muy recomendable seguirle en twitter) recoge más ideas y consejos sobre los desayunos deseables para los más pequeños.

¿Os hemos convencido para apuntaros a la vida tupper?

Artículo escrito por Alba Arnau de Mammaproof.

Portada sacada del blog Lalakitchen.

Written by ¡La Colmena Que Dice Sí!

¡La Colmena Que Dice Sí!

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Tu menú navideño

Cuando llegan las fiestas, casi todas las familias tiran de los mismos platos de siempre, esos que pasan de generación en generación. Son pura tradición… pero no siempre tienen en cuenta lo que está de temporada. Mientras tanto, el desperdicio alimentario sigue siendo un problema en Europa: cada persona tira más de 130 kg de comida al año.Quizá este año sea un buen momento para darle una vuelta al menú navideño. No para dejar de lado los clásicos, sino para complementarlos con recetas de temporada, aprovechar mejor las sobras y reducir el desperdicio por el camino. Sacar partido a los productos de temporadaLos acompañamientos son el sitio perfecto para dar protagonismo a los productos de temporada en la mesa de Navidad. En vez de comprar verduras importadas o fuera de temporada, apuesta por verduras locales de invierno como el puerro, la col o la calabaza.Otros productos de invierno que puedes incluir en tu menú: Verduras de raíz: zanahorias, chirivías, nabos, remolachas, apionabo Crucíferas: col, col rizada (kale), coles de Bruselas, coliflor Calabazas y otras variedades de zapallo Puerros, cebollas y chalotas Manzanas, peras y frutos secos (nueces, avellanas) Cambios sencillos para los clásicos navideños Cambia las judías verdes de verano por una bandeja de verduras de invierno asadas: coles de Bruselas, col, coliflor y las verduras de raíz que tengas por casa. Dale más juego al puré de patatas mezclándolo con chirivía, nabo o apionabo. Dale un aire invernal a las ensaladas sustituyendo la lechuga por hojas de temporada como kale, espinacas o acelgas. Añade legumbres, verduras de raíz, frutos secos y semillas para que sean más completas. Reducir el desperdicio alimentario en NavidadLas pieles, semillas, tallos y hojas no tienen por qué acabar en la basura. Muchas veces pueden formar parte del plato. Por ejemplo, las semillas de calabaza se pueden tostar con un chorrito de aceite de oliva y especias para un snack crujiente, y la fruta muy madura es perfecta para hacer una compota o una mermelada rápida en casa. Algunos consejos prácticos para planificar el menú y tirar menos comida:Planifica a partir de los ingredientes: En vez de elegir primero las recetas, empieza con una lista corta de ingredientes base (por ejemplo: una calabaza, una col, legumbres, hierbas) y piensa platos que los compartan. Así evitas quedarte con medias verduras olvidadas en la nevera.Elige acompañamientos que se puedan reutilizar fácilmente: Las verduras asadas, por ejemplo, al día siguiente pueden convertirse en una sopa, un topping para ensaladas o el relleno de una tarta salada.Dale una segunda vida a pieles, tallos y hojas: Las hojas de zanahoria y la parte verde del puerro van genial para hacer caldos Las pieles de calabaza se pueden asar o triturar Los tallos de hierbas aromáticas son ideales para aceites aromatizados o fondos ¡3 acompañamientos sencillos para las fiestas con productos de temporada! Ensalada templada de coles de BruselasIngredientes:Para la ensalada: 450 g de coles de Bruselas frescas 1 cucharada de aceite de oliva 2 zanahorias grandes 60 g de arándanos secos ½ manzana en láminas 60 g de pistachos 3 cucharadas de queso de cabra Para el aliño de limón y parmesano: 60 ml de aceite de oliva 3 cucharadas de zumo de limón 3 cucharadas de parmesano rallado 1 diente de ajo picado ½ cucharadita de sal Una pizca de pimienta Cómo se prepara: Empieza con el aliño: mezcla en un bol grande el aceite, el zumo de limón, el parmesano, el ajo, la sal y la pimienta. Bate bien y reserva. Lava y seca las coles de Bruselas, corta la base y pártelas por la mitad a lo largo. Colócalas con la parte plana hacia abajo y córtalas en rodajas finas. Pela las zanahorias y córtalas en tiras anchas con un cuchillo o mandolina. Parte la manzana y córtala en láminas finas. Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade las coles y las zanahorias y saltea unos 5–6 minutos, hasta que empiecen a dorarse. Añade los pistachos y la manzana y cocina 3 minutos más. Baja el fuego, añade el aliño y mezcla bien. Cocina un par de minutos más y pasa a una fuente. Incorpora los arándanos y el queso de cabra, mezcla con cuidado y sirve caliente. Buñuelos de espinacas con queso y pasasIngredientes: 340 g de espinacas frescas 4 huevos grandes 1 diente de ajo picado 60 g de piñones o almendras laminadas 60 g de perejil fresco 60 g de queso Gruyère rallado 60 g de parmesano rallado 60 g de cebolla amarilla picada ¾ cucharadita de sal ½ cucharadita de pimienta negra 120 g de harina de trigo 120 g de pasas 120 ml de aceite vegetal Cómo se prepara: En un bol grande, bate los huevos con el ajo, los frutos secos, el perejil, la sal, la pimienta, los quesos y la cebolla. Junta las hojas de espinaca, córtalas en tiras finas y añádelas al bol. Mezcla bien. Incorpora la harina justo hasta integrar y añade las pasas con cuidado. Calienta una sartén profunda con unos 2,5 cm de aceite a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente, añade cucharadas generosas de masa y fríe en tandas. Cocina 3–4 minutos por cada lado hasta que estén dorados. Escurre sobre papel absorbente y sirve caliente. Un dip de yogur les queda genial. Hummus de remolacha con queso de cabra y chips de pita caserosIngredientes:Hummus de remolacha: 1 bote de garbanzos, escurridos y enjuagados 2 remolachas grandes cocidas y peladas 2 cucharadas de tahini 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra ¾ cucharadita de sal ¼ cucharadita de pimienta negra ½ cucharadita de mostaza Dijon ½ cucharada de vinagre de manzana 1½ cucharadas de zumo de limón 2 cucharaditas de ajo picado Crema de queso de cabra: 113 g de queso de cabra 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra 1–2 ramitas de tomillo fresco 1 diente de ajo Una pizca de sal ½ manojo de cebollino picado fino Chips de pita: 1 paquete de pan de pita integral 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra Una pizca de sal Una pizca de pimienta 2 cucharaditas de hierbas secas de invierno Cómo se prepara:Hummus: Precalienta el horno a 200 °C. Tritura los garbanzos y la remolacha hasta que quede suave. Añade el resto de ingredientes y vuelve a triturar. Pasa el hummus a un bol y haz un hueco en el centro con una cuchara. Chips de pita: 1. Corta el pan en triángulos, mézclalo con el aceite, la sal, la pimienta y las hierbas. 2. Hornea unos 10 minutos, hasta que esté crujiente. Queso de cabra: 1. Tritura el queso con el aceite hasta que quede cremoso. 2. Añade el tomillo, el ajo y la sal. 3. Incorpora el cebollino, pon la crema sobre el hummus y termina con un chorrito de aceite.

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