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Publicado Marzo 2026

Hablamos del agua: La agricultura en tiempos de sequía


En muchos países europeos, este verano ha sido uno de los más calurosos de los que se tiene constancia y, por supuesto, la sequía también ha tenido un grave impacto en las actividades agrícolas. Como muchos de nuestros clientes nos han preguntado sobre cómo ha afectado esta situación a los agricultores de CrowdFarming, y especialmente a los del movimiento Tropiterranean , hemos pensado en hacer un pequeño preguntas y respuestas para vosotros.

  • ¿Cuáles son las diferentes prácticas para limitar el uso del agua en el cultivo de frutas (tropicales)?

Las prácticas de gestión del agua para los cultivos tropicales aquí en Europa son las mismas que para otros cultivos. Los cultivos de frutas tropicales no tienen limitaciones especiales en el uso del agua, al igual que otros cultivos. En España -donde se cultivan casi todas las frutas tropicales europeas (aunque tenemos algunos agricultores tropicales en Italia)- el agua para el riego se asigna por hectárea de cultivo, independientemente del tipo de producto que el agricultor decida cultivar. Los agricultores conscientes de los recursos, como los pertenecientes al movimiento Tropiterranean, optimizan el uso del agua con modernos y eficientes sistemas de goteo, pero también cubriendo el suelo con residuos de poda (en lugar de dejarlo desnudo y expuesto al sol). Muchos de nuestros agricultores utilizan también sensores que les avisan de cuándo y cuánto tienen que regar cada parte de sus tierras.  Hay una tendencia creciente hacia la tecnología para facilitar el seguimiento de los cultivos y la gestión de los recursos que está ayudando al sector agrícola en su conjunto a ser más eficiente. 

Otra de las claves es cultivar diferentes variedades más adaptadas a ciertas condiciones que otras. Por eso, si un año ha sido especialmente seco, podemos no tener una variedad concreta de una fruta, o tener mucha menos cantidad de la habitual. Este fue el caso del mango Sensation este año, por ejemplo, ya que al no llover lo suficiente los árboles acabaron desprendiéndose de sus frutos.

Riego por goteo



  • ¿De dónde procede el agua que utilizan nuestros agricultores?

Muchos de nuestros agricultores españoles tienen sus propios depósitos de agua de lluvia, pero suelen pertenecer también a una comunidad de regantes, «una corporación de derecho público adscrita a la Confederación Hidrográfica (organismo público encargado de la gestión del agua en las demarcaciones hidrográficas) que debe ser creada por los usuarios del agua y otros bienes del dominio público hidráulico de la misma captación o concesión».1

Estas comunidades garantizan un reparto equitativo de los recursos hídricos disponibles en una zona determinada para el riego, asignando una cantidad específica de metros cúbicos por hectárea de tierra productiva. La cifra exacta es variable y depende de las condiciones climáticas, si hay sequía es una cantidad menor que si ha llovido mucho. 

Los recursos hídricos utilizados por los agricultores pueden proceder de tres fuentes principales: embalses, pozos y agua de lluvia. También puede provenir de plantas desalinizadoras (se va a construir una en la zona de la Axarquía, en el sur de España, donde se cultivan muchas frutas tropicales) y de aguas urbanas regeneradas, es decir, del «reciclaje» del agua. 

El agua que se distribuye a través de las mencionadas comunidades de regantes puede proceder de pozos o de ríos. El pozo puede ser comunitario, lo que significa que el agua se distribuye entre los regantes.

Agua de lluvia recogida en una finca


  • ¿Qué proporción aproximada del agua utilizada procede del agua reutilizada?


Esto varía de un país a otro y de una región a otra. Hasta ahora, es una práctica que aún no se ha implantado en la mayoría de las zonas. En Andalucía, donde se concentra la mayor parte de nuestros agricultores «Tropiterranean», las instalaciones de tratamiento de aguas residuales existentes actualmente proporcionan aproximadamente 30 hm³ de agua regenerada. El gobierno local pretende aumentar esta cifra a 120 hm³ en el futuro, ya que la región está dispuesta a invertir cada vez más en esta forma de obtención de agua.2


  • ¿Cómo funciona la asignación de agua en España (especialmente en el sur de España)? ¿Cómo se regula?


La extracción de agua del subsuelo está controlada por la confederación hidrográfica de cada cuenca y cada agricultor tiene un contador de agua en su pozo que controla la cantidad extraída. El agua procedente de la comunidad de regantes también tiene un contador. El suministro de agua de las comunidades de regantes no es infinito: hay un límite claro y, una vez alcanzado, se quedan sin agua.


  • ¿Cuál es la visión a corto, medio y largo plazo del uso del agua en los cultivos tropicales (europeos)?


En general, los agricultores de cultivos tropicales siguen la misma visión que para el resto de los cultivos: optimizar los recursos existentes aplicando innovaciones tecnológicas, técnicas naturales e infiltrando el agua en el suelo lo más directamente posible. Nuestros agricultores también intentan utilizar agua de otras fuentes, como el agua de lluvia recogida y el agua urbana reciclada, siempre que sea posible. Por supuesto, los periodos prolongados de sequía son un factor que está muy presente en la mente de nuestros agricultores y que causa preocupación por el futuro. En un sentido más amplio, el esfuerzo colectivo para evitar un mayor aumento de las temperaturas es vital para la producción de alimentos, ya que son muy pocos los que no requieren riego. «Con un calentamiento global de 3 °C, las sequías se producirían con el doble de frecuencia». 3


Una medida que ayudaría mucho en términos de cantidad y calidad del agua es impulsar la agricultura orgánica y regenerativa. Aumentar los niveles de humus de nuestros suelos, por ejemplo, reduciría el uso de agua porque esos suelos pueden absorberla mejor y a mayor profundidad. Los pesticidas y fertilizantes sintéticos, además de reducir la capacidad del suelo para absorber el agua, también contaminan el agua y, por tanto, nuestras aguas subterráneas. 3


También es importante concienciar tanto a los consumidores como a los productores de que nuestros recursos -el agua y otros- son finitos y que las actividades agrícolas deben llevarse a cabo con consideración. 


  • Las sequías aumentan y los recursos hídricos disminuyen en todas las zonas geográficas. ¿Cómo podemos hablar de cultivo sostenible si a largo plazo ya no será posible regar los cultivos tropicales?

Cuando hay una sequía, todos los cultivos pueden volverse insostenibles. Los cultivos tropicales son los que más se acusan de utilizar mucha agua, aunque esto no es necesariamente así. En la Unión Europea, el trigo es, con diferencia, el mayor consumidor de agua. 4  Otro cultivo que consume mucha agua es el arroz. «De media, los cereales consumen el 31% del uso total de agua de los cultivos dentro de la UE» y tienen un rendimiento relativamente bajo en comparación con las frutas y verduras, cuyos cultivos tienen un mayor rendimiento utilizando menos agua. 4

El uso del agua también depende mucho de la zona concreta, incluso en regiones notoriamente secas como el sur de España. En la zona de Granada, por ejemplo, nunca ha faltado agua debido a su Sierra Nevada. En las regiones mediterráneas en general, las sequías son recurrentes y este año ha sido especialmente intenso: La última vez que el agua de los embalses fue tan baja fue en 1995. Sin embargo, el lado positivo fue que esta intensa sequía de 1995 creó mucha conciencia sobre la escasez de agua y dio un impulso al ahorro de agua. En aquella época los sistemas de riego por goteo no eran habituales, y ahora es impensable que una explotación de frutas tropicales (o cualquier otro cultivo como cítricos, olivos…) no utilice este sistema de riego. A medida que las sequías son más frecuentes y más intensas, se buscan y encuentran más soluciones para paliar la situación.

Un campo sufriendo de sequía



  • ¿Cómo está afectando la sequía a los agricultores de España y otros países europeos?

Debido a la prolongada sequía de este año, las cosechas son menos abundantes y los frutos son más pequeños. Esto afecta negativamente a los ingresos de los agricultores en un momento en que tienen que invertir más en la mejora de sus sistemas de riego. 

  • ¿Qué alimentos son los que más agua consumen? 

Si consideramos el sector agrícola en general, la ganadería es mucho más consumidora de agua que los productos agrícolas. «Por tonelada de producto, los productos animales suelen tener una mayor huella hídrica que los productos agrícolas»; 5 y : «La huella hídrica media por caloría de la carne de vacuno es veinte veces mayor que la de los cereales» 6. En cuanto al uso global de agua para la producción de alimentos, la carne de vacuno es el claro número uno, con más de 15.000 litros (¡!) por kilo, seguida de los frutos secos, con 900 litros por kilo, la carne de ovino y caprino, la carne de pollo, los huevos, los cereales y la leche. Las frutas y hortalizas ocupan el último lugar de la lista. 7


Se trata, por supuesto, de una visión general que representa el consumo medio mundial de agua por grupo de alimentos. Las cifras concretas varían mucho según el país de producción, pero también según los métodos de cultivo y el tipo de planta. Por ejemplo: Mientras que el consumo de agua de los cultivos de almendras en California, donde se produce el 80% de las almendras, ha alcanzado niveles preocupantes, una gran parte de la producción de almendras en España es de secano.8

  • ¿Cuánta agua necesita un árbol de mango/naranja/aguacate?

La media mundial de consumo de agua de un árbol de mango es de 1.600 litros por kilo, mientras que en España, y concretamente en el movimiento Tropiterranean, es de aproximadamente 250-300 litros por kilo. Los naranjos de la finca de nuestro fundador, Naranjas del Carmen, requieren unos 90 litros por kilo de fruta, mientras que la media mundial es de 460 litros. La media española de consumo de agua por kilo de cítricos depende en gran medida de las prácticas de riego, los métodos de cultivo y la región, por lo que oscila entre 200 y 400 litros.9


En el caso de los aguacates, la media mundial es de unos 2.000 litros por kilo y la española de sólo 700 litros por kilo. Sin embargo, los agricultores de CrowdFarming han conseguido reducir el uso de agua para sus cultivos de aguacate a unos 400 litros por kilo mediante el uso de métodos de agricultura sostenible, lo que es menos que la media de agua necesaria para un kilo de manzanas de cultivo convencional (= 700 litros).

Se puede decir, por tanto, que la producción mundial de aguacate, incluida la española, es un cultivo muy intensivo en agua, lo que resulta innegablemente problemático. Además de seguir el ejemplo de los agricultores Tropiterranean, cuyos esfuerzos han reducido significativamente su consumo de agua, también deberíamos considerar la posibilidad de reducir nuestro consumo global de frutas como el aguacate y no tratarlo necesariamente como una parte diaria de nuestra ingesta de alimentos. ¿Realmente necesitamos tener aguacates disponibles los 365 días del año? Dicho esto, se puede argumentar que el aguacate «compensa» específicamente a través de su factor nutricional, que reduce la cantidad que necesitaríamos consumir en términos de ingesta de calorías en comparación con otras frutas menos nutritivas, por ejemplo.




  • ¿Qué % del agua consumida se dedica al riego (si se puede especificar – riego de frutas tropicales) (a nivel europeo y a nivel español)?


La cantidad de agua que se utiliza en la agricultura depende en gran medida de la cantidad de precipitaciones y, por tanto, puede variar mucho de un año a otro y de un país a otro. En la Unión Europea, el sector agrícola es responsable de aproximadamente el 24% de la extracción de agua3, mientras que en todo el mundo la agricultura representa alrededor del 70% de toda el agua dulce disponible. En un país seco y caluroso como España, la industria agrícola utiliza el 79% de los recursos hídricos. 10 En Alemania, el sector agrícola solo representó menos del 6,5% del uso de agua dulce, mientras que el sector industrial representó alrededor del 80% en 2019.11


Esperamos que esto haya resuelto cualquier duda que pudiera tener sobre el consumo de agua de nuestros agricultores. Como habrás podido comprobar al leer este artículo, se trata de un tema increíblemente complejo y difícil de precisar y ofrecer datos válidos, ya que son muchos los factores que entran en juego y porque cada año es diferente. 

Si deseas saber más sobre el uso del agua en los cultivos tropicales europeos, haz clic aquí.

Written by Emmeline Hess

Emmeline Hess

Emmeline es experta en comunicación, vocación que ha estado ejerciendo durante más de 9 años en empresas con enfoque en la sostenibilidad.

Esta nueva podcaster es una gran aficionada a la comida, una preocupada por el cambio climático (aspirante a guerrera) y le gusta una buena discusión casi tanto como los perros.

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El vasto mundo de las variedades de cítricos y sus nutrientes

Los cítricos incluyen todas aquellas especies de fruta que pertenecen al género Citrus, con su característico sabor dulce y ácido y sus excepcionales propiedades nutricionales. Estos frutos carnosos se cultivan predominantemente en regiones subtropicales y tropicales, aunque se adaptan y crecen en casi todas las regiones del mundo dentro de la franja de los 40° de latitud – en Europa esto sería España, Italia y Grecia. Esta amplia distribución y adaptabilidad los ha convertido en una de las categorías de fruta con mayor producción y comercialización a nivel global.La “Odisea” de los cítricosLa historia de los cítricos abarca muchas culturas y épocas. Según el mito griego, los jardines de las Hespérides estaban poblados por manzanas de oro: hoy sabemos que en realidad se referían a naranjas. En la antigua China, desde el año 2200 a.C., eran símbolos de prosperidad. En la Ruta de la Seda, su valor radicaba en prevenir el escorbuto. El género Citrus incluye no solo naranjas, sino también mandarinas, limones, limas, pomelos y otras variedades menos conocidas. Todas comparten su origen, ubicado en el sudeste asiático, específicamente en la región del Himalaya. Su domesticación generó una compleja red genética que impulsó su expansión. Se cree que las limas y las naranjas amargas se originaron en el este y el norte de la India respectivamente, mientras que los limones podrían ser un híbrido entre el cidro y la mandarina. Las naranjas dulces posiblemente se originaron en el sureste de China y fueron llevadas a Europa por los romanos. Las mandarinas viajaron a Japón a lo largo del río Yangtsé, y los pomelos se establecieron rápidamente en la península malaya. Aunque rastrear su recorrido es complicado, la genómica y la biogeografía aportan algunas respuestas, además de una buena lección de historia. Un tesoro nutricional Además de azúcares como la glucosa y la fructosa, los cítricos son nuestra principal fuente de vitamina C, especialmente durante el invierno. Estos valores suelen ser más altos en las naranjas que en las mandarinas, y significativamente más altos en el caso de la fruta de producción ecológica, pudiendo ser entre un 15 y un 30% superiores según la variedad. También es importante saber que el zumo de naranja contiene solo el 25% de la vitamina C presente en la fruta. Sin embargo, la vitamina C no es la única joya nutricional de los cítricos. Estas frutas también son una excelente fuente de carotenoides, xantofilas o flavonoides que no solo dan a los cítricos su característico color naranja o incluso rojo en el caso de las naranjas sanguinas, sino que también actúan como potentes antioxidantes y precursores de la vitamina A. Otros nutrientes presentes en los cítricos incluyen ácido fólico, potasio, calcio y magnesio, esenciales para la salud cardiovascular y ósea y la función muscular. Además, cada especie de cítrico tiene sus propias particularidades nutricionales que la diferencian del resto: por ejemplo, las limas y los limones son especialmente ricos en ácido cítrico y vitamina C, mientras que los pomelos aportan una buena cantidad de vitamina A. Las interminables especies y variedades de cítricos La popularidad de las variedades modernas, que ofrecen mayor rentabilidad, están mejor adaptadas a las demandas del mercado y a las condiciones ambientales y son más resistentes a enfermedades y plagas, acaba desplazando a las variedades tradicionales e indígenas. Entre las principales especies y variedades de cítricos disponibles actualmente en el mercado, podemos destacar las siguientes: Naranjas (Citrus sinensis)Navelina: Esta variedad es una de las primeras Navel en madurar en la temporada, generalmente disponible a partir de noviembre. Las Navelinas se reconocen por su pequeño “ombligo” (o “bellybutton”) y son conocidas por su dulzor, baja acidez y jugosidad. Suelen estar listas para comer entre diciembre y enero. Navel de Foyos: Son jugosas y tienen un buen equilibrio entre dulzor y acidez. Su piel es gruesa y fácil de pelar, y tienen el “ombligo” característico de las naranjas Navel. La temporada de recolección de la Navel de Foyos suele comenzar en noviembre y durar hasta enero. Fukumoto: También es una variedad Navel temprana, conocida por su tamaño pequeño a mediano y su color naranja brillante. Tiene un sabor predominantemente dulce y una textura jugosa, con una piel fina que facilita pelarla. La temporada de cosecha de Fukumoto suele ser de octubre a diciembre. Navel Powell: Se distingue por su gran tamaño y un sabor ligeramente más dulce. Su piel es algo más gruesa que la de otras variedades Navel, lo que ayuda a prolongar su vida útil. La temporada de recolección de la Navel Powell suele ser de febrero a abril. Washington Navel: Quizá la variedad de naranja Navel más conocida y cultivada. Se caracteriza por su gran tamaño, jugosidad y dulzor y acidez equilibrados. Su piel es gruesa y fácil de pelar, y tiene un “ombligo” prominente. Su temporada de recolección comienza en noviembre y puede extenderse hasta marzo. Navel Lane Late: Una variedad tardía de naranjas Navel, la Navel Late se cosecha desde la primavera hasta principios del verano. Estas naranjas son grandes, jugosas y tienen un sabor equilibrado, ligeramente más dulce que las Navel. Son ideales para comer frescas y mantienen su calidad durante más tiempo. Su temporada es entre marzo y abril. Salustiana: Conocida por su alto contenido de zumo y su sabor dulce, la Salustiana tiene una piel fina y es fácil de pelar. Esta variedad es menos ácida que otras naranjas y tiene una temporada de recolección de mediados de invierno a primavera, aproximadamente de enero a marzo. Valencia Midnight: Una variante de la naranja Valencia, la Valencia Midnight madura más tarde en la temporada y ofrece un zumo rico y dulce, ideal para la producción de zumo de naranja. Su temporada de recolección va de abril a mayo. Valencia Late: Otra variedad tardía de la conocida naranja Valencia, destaca por su gran tamaño. Su temporada de recolección va de abril a julio, lo que la convierte en una de las últimas naranjas disponibles en el mercado cada temporada. Tarocco: Una de las variedades más populares de naranjas sanguinas. La Tarocco se valora por su distintiva pulpa rojiza y su perfil de sabor dulce con notas de bayas. Es rica en antioxidantes, especialmente antocianinas, que le dan su color rojo. Su temporada de recolección es de enero a mayo. Moro: Otra destacada variedad de naranja sanguina, famosa por su intenso color rojo tanto en la pulpa como en la piel, es muy valorada en la cocina gourmet. Su sabor es similar al de la Tarocco, con un ligero toque de acidez. Esta variedad es conocida por su alto contenido de antocianinas, los pigmentos que le dan su color característico y antioxidantes. La temporada de recolección de la Moro abarca los meses de enero y febrero de cada año. Mandarinas (Citrus reticulata)Gold Nugget: La mandarina Gold Nugget, llamada así por su piel rugosa – que le da ese aspecto imperfecto que tanto nos gusta – y su color dorado, es una variedad apreciada por su dulzor y jugosidad, con un toque de acidez. La piel de la Gold Nugget es un poco gruesa, pero aun así es fácil de pelar. Su temporada de recolección es tardía, normalmente comienza en marzo y puede durar hasta finales de mayo. Satsuma: Originaria de Japón, la mandarina Satsuma es una variedad sin semillas, muy dulce y jugosa, con un nivel de acidez más alto que otras mandarinas y clementinas. Su piel verdosa es ligeramente más gruesa pero fácil de pelar. La temporada de recolección de la Satsuma es temprana, comienza en otoño (aproximadamente de octubre a diciembre) y es una de las primeras frutas cítricas en llegar al mercado cada año. Tango: La mandarina Tango es una variedad muy popular y de alta calidad procedente de California. Es una mandarina sin semillas con un sabor excelente, que destaca por su dulzor intenso. La piel es fina y lisa, de un naranja brillante y fácil de pelar. Su temporada comienza en enero y dura hasta abril. Nardocot: Esta variedad, originaria de Marruecos, se caracteriza por su tamaño mediano y su piel fina, fácil de pelar. La Nadorcott tiene la ventaja de conservarse bien en el árbol, lo que permite alargar su temporada de recolección. También es resistente a la alternancia, lo que significa que produce una buena cosecha año tras año. Al igual que la variedad Tango, se cosecha entre enero y abril. Clemenvilla: También conocida como Nova, se caracteriza por su excelente calidad de zumo y facilidad de pelado. Las Clemenvilla son más grandes que las clementinas comunes y tienen una forma ligeramente alargada. Su temporada de recolección es de mediados de invierno a principios de primavera, aproximadamente de diciembre a marzo. Orogros: Es de tamaño medio/grande, con una piel que varía de amarillo a naranja. Su sabor es una mezcla equilibrada de dulzor y acidez. La piel es algo más gruesa que la de una mandarina normal, pero sigue siendo fácil de pelar. La temporada de recolección de la Orogros suele ser de enero a marzo. Tardivo di Ciaculli: Originaria de Sicilia, Italia, esta variedad tardía es conocida por su sabor excepcionalmente dulce y su aroma intenso. Tardivo di Ciaculli tiene una piel fina y una forma ligeramente aplanada, con una temporada de recolección más tardía que otras mandarinas, normalmente desde finales de febrero hasta abril. Ortanique: La variedad ortanique procede de Jamaica; su nombre indica “OR” (orange) naranja, “TAN” (tangerine) mandarina y “IQUE” (unique), lo que nos dice que es un híbrido entre mandarina y naranja. Son de tamaño mediano a grande, con una forma algo aplanada, y tienen un alto contenido de zumo de un intenso color naranja. Están en temporada entre febrero y marzo. Orri: La mandarina Orri es una variedad relativamente nueva y de muy alta calidad originaria de Israel. Se distingue por su sabor excepcionalmente dulce y su bajo nivel de acidez, lo que la convierte en una de las variedades más apetecibles del mercado. La Orri tiene una piel fina y brillante, es fácil de pelar y contiene pocas o ninguna semilla. La temporada de recolección de la Orri es en marzo. Clementinas (Citrus x clementina)Las clementinas, a menudo consideradas un tipo de mandarina, tienden a ser algo más dulces, de piel más fina y un poco más pequeñas que las mandarinas. Clemenules: Estas clementinas tienen un marcado sabor dulce, lo que las hace especialmente apreciadas para el consumo directo. Su piel es fina y fácil de pelar. En cuanto al tamaño, tienden a ser más grandes que las clementinas comunes. La temporada de recolección de Clemenules dura desde noviembre hasta finales de diciembre. Clementina común: Esta variedad es la más tradicional y conocida de las clementinas. Se caracteriza por su tamaño pequeño a mediano, su piel naranja brillante y su facilidad de pelado. La clementina común tiene un equilibrio perfecto entre dulzor y acidez, y es ideal tanto para consumo en fresco como para zumo. Su temporada de recolección suele ir de noviembre a enero. Tangold: También conocida como Seedless Tango, es una variedad sin semillas desarrollada recientemente. Destaca por su intenso color naranja, tanto en la piel como en la pulpa. Su sabor es dulce, con una textura jugosa y firme. La piel es fácil de pelar y su tamaño es mediano. La temporada de recolección de Tangold suele ser de finales de invierno a principios de primavera, aproximadamente de febrero a abril. Caffin: Una variedad temprana, conocida por su pequeño tamaño y su forma ligeramente alargada, que ofrece un buen equilibrio entre dulzor y acidez. Su cosecha es temprana, comienza en octubre y se extiende hasta diciembre. Oronules: La clementina Oronules es de las primeras en comercializarse, ya que es una de las más tempranas en alcanzar su punto óptimo de consumo. Es pequeña, de un atractivo color naranja rojizo y poco ácida. Tiene una piel muy fina, lo que facilita pelarla. Su temporada va de octubre a finales de noviembre. Córcega o “Fine de Corse”: La clementina de Córcega, originaria de la isla de Córcega en Francia, es una variedad muy apreciada por su calidad excepcional. Se caracteriza por un sabor intensamente dulce. Tiene una piel fina y una buena cantidad de zumo. Las corsas son muy valoradas en los mercados europeos y su temporada de recolección y disponibilidad en el mercado suele empezar alrededor de noviembre y puede prolongarse hasta finales de diciembre. Limones (Citrus limon)Verna: Esta variedad de limón es típica de España, con un ciclo de producción tardío. Tiene un tamaño grande, una piel gruesa y es muy jugosa. Es menos ácida que otras variedades y se utiliza ampliamente para la producción de zumo. Se cosecha principalmente en primavera y verano, lo que significa que su disponibilidad es mayor entre los meses de abril y agosto. Fino o Primofiori: También conocido como limón común o mesero, es una de las principales variedades cultivadas en el mundo. Se caracteriza por su piel fina y su alto contenido de zumo, con un equilibrio perfecto entre acidez y dulzor. Generalmente se cosecha desde el otoño hasta principios de primavera, con máxima disponibilidad entre octubre y marzo. Femminello: Originario de Italia, es una de las variedades más valoradas y extendidas en la región mediterránea. Destaca por su alto contenido de aceite esencial en la cáscara, lo que lo hace ideal para la producción de limoncello y otros productos aromatizados. Este limón tiene un sabor clásicamente ácido, con una piel fina y una forma ligeramente alargada. Su temporada se extiende durante la mayor parte del año. Pomelo (Citrus paradisi)Rio Red: Originario de Texas, este pomelo es conocido por su sabor dulce y ligeramente ácido. La temporada de cosecha del Rio Red va desde finales de otoño hasta primavera, lo que lo convierte en uno de los pomelos más buscados durante este periodo. Star Ruby: El Star Ruby tiene la pulpa más roja de todas las variedades de pomelo. Es conocido por su jugosidad y dulzor, y tiene una menor cantidad de semillas. Su temporada de cosecha es similar a la de las variedades Ruby Red y Rio Red. Otras especies y variedades de cítricosLima (Citrus aurantiifolia) Conocidas por su sabor menos ácido y más floral, las limas son más pequeñas y verdes. Se utilizan a menudo en bebidas y cócteles, así como en recetas que requieren un toque cítrico suave. Por lo general, la mejor época del año para encontrar limas frescas sería aproximadamente de junio a septiembre. Mano de Buda (Citrus medica var. sarcodactylis) Este fruto es muy llamativo por su inusual forma de dedos. No tiene zumo ni pulpa, pero su piel es muy aromática y se utiliza principalmente para perfumar y como decoración en platos y bebidas. Suele estar disponible en otoño e invierno, de octubre a febrero. Yuzu (Citrus junos) Originario de Asia, el yuzu es muy aromático y menos ácido que los limones tradicionales. Su sabor es una mezcla compleja de limón, mandarina y pomelo. Se usa ampliamente en la cocina japonesa, tanto su zumo como su piel. Está principalmente en temporada entre el otoño y principios de invierno. Se cosecha desde finales de invierno hasta principios de verano, de febrero a junio. Caviar de limón o “Fingerlime” (Citrus australasica) Esta variedad australiana es conocida por sus pequeñas vesículas en el interior, que parecen caviar. Estas “perlas” estallan en la boca, liberando un sabor ácido y refrescante. Es un ingrediente popular en la alta cocina. Suele estar disponible durante los meses más cálidos del año, lo que podría ser desde la primavera hasta finales del verano, aproximadamente de abril a septiembre. Kumquat (Fortunella spp.) El kumquat es un fruto pequeño y ovalado que se come entero, incluida la piel, que es dulce, mientras que la pulpa es ácida. Es popular en mermeladas, compotas y como fruta confitada. Su temporada comienza en invierno y dura hasta principios de primavera, de noviembre o diciembre a marzo o abril. Lemonquat (Citrus × floridana) Un híbrido entre kumquat y limón, tiene el tamaño de un kumquat pero con la forma y el sabor característicos de un limón. Se puede comer entero y es ideal para mermeladas o postres. Su disponibilidad es similar a la del kumquat, principalmente en invierno y a comienzos de primavera, aproximadamente de noviembre a abril.

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Una vez más, una COP que decepciona

La COP30, celebrada del 10 al 22 de noviembre de 2025 en Belém (Brasil), debía marcar un punto de inflexión. Diez años después del Acuerdo de París y ante un planeta al borde del sobrecalentamiento, el objetivo era claro: pasar de las promesas a la aplicación. Pero una vez más, las expectativas chocaron con la realidad de un proceso diplomático casi paralizado.“Basta de hablar, es hora de actuar”, advirtió el presidente brasileño Lula al inaugurar el evento. Quince días y 30 COP después, ¿dónde estamos? Lo que ocurrióLas negociaciones se centraron en varios temas clave: la adaptación de los países vulnerables, la financiación climática y —muy esperado— un compromiso para abandonar los combustibles fósiles. El texto final, llamado “Mutirão” (palabra de origen tupi-guaraní que designa una comunidad que trabaja junta en una tarea común), recibió un amplio apoyo, aunque muy crítico.Pide “esfuerzos para triplicar la financiación para la adaptación de aquí a 2035”, pero sin cantidades concretas ni plazos vinculantes. Tampoco establece una hoja de ruta obligatoria para la eliminación del carbón, el petróleo y el gas por falta de consenso. El comisario europeo de Acción Climática, Wopke Hoekstra, lo resumió con dureza: “Este texto no está a la altura de la ambición necesaria en materia de mitigación”.En resumen, la COP30 no fracasó por completo. No invalidó los compromisos existentes, pero sí perdió la oportunidad de reforzarlos en un contexto de emergencia climática. Por qué nos quedamos con hambre de másTras treinta conferencias climáticas, parece que seguimos atrapados en el mismo ciclo: repetir los mismos procesos esperando cada vez un resultado distinto.Cada COP despliega grandes discursos y un programa ambicioso… para terminar con un texto negociado a última hora destinado a evitar un fracaso total y preservar el multilateralismo. Las decisiones importantes se aplazan, se diluyen o se vuelven no vinculantes.Para los agricultores, los pequeños productores y las comunidades que apuestan por un sistema alimentario justo, transparente y resiliente, esto plantea interrogantes. Las declaraciones de “hay que actuar” se repiten, pero ¿quién actúa realmente? ¿Quién impulsa cambios estructurales más allá de informes y debates televisivos? Una vez más, la forma (el discurso, la imagen, la puesta en escena) prevalece sobre el fondo (los compromisos firmes, los recursos, la implementación).Nuestro sector —la agricultura, la alimentación justa y los circuitos cortos— esperaba una señal más clara: una salida creíble de los combustibles fósiles y los insumos químicos para liberar recursos hacia la transición agroecológica; y el reconocimiento de que la biodiversidad y la salud del suelo no son opcionales, sino esenciales para un futuro resiliente.Pero la COP30 vuelve a demostrar que el modelo diplomático internacional sigue atrapado en compromisos, pequeños avances y márgenes difusos.  En conclusión: ¿debemos seguir creyendo en las COP?Sí, porque el marco sigue siendo importante y no existe una alternativa creíble al multilateralismo. Pero seamos realistas: desde hace años revivimos el mismo ciclo —ambiciones declaradas → negociaciones interminables → texto pulido pero poco vinculante → decisiones reales aplazadas—. Repetir lo mismo esperando un resultado diferente ya no es aceptable.Es hora de exigir objetivos vinculantes y verificables, así como una aplicación rápida de los compromisos sobre suelos, alimentación y biodiversidad. De lo contrario, seguiremos siendo espectadores de un teatro que viste de verde el inmovilismo.Mientras tanto, los territorios, los agricultores, las pequeñas explotaciones y los consumidores comprometidos ya están construyendo la alternativa. La verdadera pregunta ya no es qué hacer, sino con qué rapidez podemos hacerlo. ¿Seremos capaces de desplegar estas soluciones antes de que avancen los impactos climáticos? Esa es la carrera en la que estamos.

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